Obra de arte oliental

Al fin! Panchino on demand! Aquí con su paterno Nicolás

Aquí con Boquita

Es como un little Bruce Lee.
I love him, profundamente.

Moda

Porfavor, que termine esta costumbre menemista de las reuniones para todo. No me parece parte del laburo. Yo solo quiero laburar. Terminar. Pasar a otra cosa. Un whisky.

French manicure

Por el mediodía, ilustrando a la manicura sobre el hipotiroidismo y las bondades de la levotiroxina afinándole a uno el carburador. A los veinte minutos y dios sabe cómo, la muchacha explicándome milagros de la ciencia como la fecundación in-vitro y la clonación. Sobre lo último, me enterneció su clase biolotita, en la que en un colosal ejemplo tomó un pedazito de uña con la punta de algo tipo bisturí y me lo acercó al desenfoque de la nariz diciendo: «Y con este pedacito de vos, hacen otra vos, pero que no es tu hija».  También me confesó sus experimentaciones con papel húmedo absorvente, agua y semillas de mandarina. Esta chica habiendo atravesado dos inseminaciones, sigue buscando chance y lo manifiesta con la alegría o la inconciencia de un astronauta, _casco bajo el brazo_ dispuesto a dar la vida por un palo contra la luna.
Me alegra cruzarme con insensatos de este tipo.
Prenderá?

twister lipstick jungle

Cristina me recuerda esas novias desairadas que corren a exhibirse felices en brazos de todos los amantes posibles, como diciendo:»Esto no me ha afectado para nada»

El dia que pueda

Hace un par de semanas estaba en el confesionario que tengo escenificado en la cocina, una suerte de maderita pasa platos, barra, bar de tv, sembrada con dos banquetas altas y respaldada por esas viejas ventanas forjadas en hierro de vidrios repartidos y eclesiásticamente coloreados, con los codos cruzados de costumbre y el mentón sobre las manos, escuchando a Norma; mi fiel ayudante hogareña y tia por opción. Me contaba las cosas de costumbre que ya se de dónde vienen y hacia dónde van. Siempre la escucho, cosa que todo el mundo evita y hasta otras veces me incluyo, porque Norma no conoce un modo pragmático de enfoque, ella se dirige a los hechos a través del contexto, notificándole a uno su hamaca de condicionantes y referentes y posdatando la cosa en sí hasta la eternidad.

Volviendo a la imagen de iglesia, en un instante todo se ilumina y comprendo que si en algún momento uno tuviera expectativa sobre el ejercicio de la escritura, debiera llegar a ese modo narrativo de Norma, un continuo entrar y salir, ubicar a los actores, usarlos para obturar el plano, empujarlos afuera, detener la acción, comentar las bondades de las esponjas de metal, volver al pasado de la friega, donde la friega era institución muscular, muscular desgarro en el tendón de la parte de atrás al bajar del colectivo, porque la nuera…
Me maravillé. Esta mujer tiene un gran poder al ofrecer estos bordados del aquí y ahora sobre una trama añeja, muy añeja, historias de su pasado que sin ser referidas ahora, argumentan y estructuran su uso de la lengua aunque luchemos en vano sobre la ortografía de la labandina de los mandados.

Cuando miro sobre mi falda y no veo migas de lectura siento pena. Niño que pasó la hora jugando mientras otro se elegía sus confituras mas codiciadas de una escultural vidriera. Luego pienso: porqué el ejercicio de la escritura me da tanto placer? El hecho es que yo tenía hambre, pero me dijeron demasiadas veces:»Dale, comé».

 Ese dia de charla con Norma me di cuenta que el camino a la saciedad empezaba con aquellos cubiertos invisibles de infancia, recortados sobre papel, con la mano, simulando una escena en donde las mas envidiadas cortes europeas jamás se ilusionarían con mojar un trozo de pan en el austero plato del invento.

Si leer es comer, escribir es cocinar. Resulta que yo cocino escuchando.

Teorías elementales de hermeneuta superviviente

Y todo es como es porque cuando la mujer es niña le entregan la muñeca y le dicen «Tomá, hacete cargo», en cambio al hombre le dan la pelota y le dicen «Tomá, pateala para adelante»

[Inesa dixit, clap, clap, clap, nos ponemos de pie]

Motivaciones zoo/dia/lógicas para cruzar la calle

1) Ariano
Para discutir con alguien que está del otro lado.

2) Taurino
Porque se le metió la idea en la cabeza.

3) Geminiano
Para charlar con la vecina del frente

4) Canceriano
Porque se sentía solo y abandonado

5) Leonino
Para demostrar coraje y llamar la atención

6) Virginiano
Todavía no la cruzó, está calculando el ancho, la velocidad de los coches, la mejor hora de atravesarla, etcétera.

7) Libriano
Tampoco cruzó, porque todavía no decidió de qué lado estará mejor

08) Escorpiano
Porque estaba prohibido.

9) Sagitariano
Porque la idea le pareció divertida y le dio la gana.

10) Capricorniano
Porque fue a ver los negocios del frente.

11) Acuariano
Porque de este lado había demasiada gente común

12) Pisciano
Qué calle? … eh? … ah!!!.. la calle!!!!!!!!

[gracias Beltrana, es así]

Terrateniente: definición

un tipo que tiene tierras, las administra como el orto, se enamora de una esclava tetona, le hace un pibe, los rechaza, va a la guerra, casi muere de tifus u otras eruptivas, siente culpa, pierde un pulgar, busca a su hijo, encuentra a la madre ahora mezquina y vieja aunque forever linda, al bastardo devenido en gremialista de su lote, emergido como héroe, marionetizado por un tal Freud en Times New Roman página 321 y que inevitablemente macheteará la nuca paterna en el momento exacto en el que éste, intentando recomponer el bodrio, firme de mano zurda sobre primer testimonio la escritura a su nombre.
y asi vuelve a empezar.