Mientras a Cristina hay que explicarle infamitamente las cosas…

Concertación. Esa es la palabra. La mujer no hace caso y juega a la Mujer Maravilla con el avión transparente que revela los calzones hipócritamente demócratas y el lacito de la verdad pudorosa que esconde los índices para no «generar malestar».

Alguien me manda un powerpoint con esta monamonada. Dicen que el chimpancé rescató y ayudó a criar estos tigrecitos de alguna calamidad. Entonces decir que a uno le va «como la mona» implica una pequeña flama de esperanza, una oportunidad.
Tendrá salvación este país? Yo creo que dos décadas nos han convertido en deshonestos, desconfiados e incrédulos. Mi papá no es así, ni lo fué mi abuelo, ni mi bisa, ni mi tátara.
Monaaaaaaaaaaaaa!

Se fue Gastón en la piragua…

Allí va Breyer.
No sé bien la fecha, pero para el caso, mejor la de su cumpleaños apenas unos dias antes.
La muerte fantasea, juega con el hombre en sueños, lo tienta con otras vidas, otros hechos. Narrar esos sueños es abrazarse a la madre que aunque perdida nos aferra al bote.
Sirenas, sueños, telón. La escena de Gastón aunque fuera de cuadro, sigue dictando la operatoria del misterio, la memoria, el hacer, el pensar.
Dichosos los que le escuchamos armar dibujitos con esos dedos blancos y planos en el aire.

Como Tarzán pero Orangekrishnas

En el encuadre, el Tuyú, pesando el doble que MKL… es su gato tutor/y/o/encargado.
el polar es una masa: abriga, seca rápido, viene en vibrantes colores y por sobre todo no pincha como la maldita lana.